CERBA MEDIC – 03 | 26

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de morbimortalidad a nivel mundial. En este contexto, la investigación en biomarcadores ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, permitiendo avanzar hacia un diagnóstico más precoz, una mejor estratificación del riesgo y una medicina cada vez más personalizada.
A continuación, revisamos algunos de los biomarcadores emergentes más prometedores y las tendencias actuales en diagnóstico cardiovascular.
Biomarcadores emergentes y de especial interés
- EPAC1: predictor de gravedad en enfermedad coronaria
La proteína EPAC1 (Exchange Protein Directly Activated by cAMP 1) ha sido identificada recientemente como un biomarcador circulante con potencial para predecir la gravedad de la enfermedad coronaria. Estudios realizados por el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) han demostrado que niveles elevados de esta proteína en sangre se asocian con una mayor severidad de la patología coronaria. Este hallazgo abre la puerta a su posible utilización como herramienta complementaria para la evaluación pronóstica en pacientes con cardiopatía isquémica.

- PICP: marcador de respuesta terapéutica en insuficiencia cardíaca
El propéptido carboxiterminal del procolágeno tipo I (PICP) refleja procesos de síntesis de colágeno y remodelado miocárdico. Su medición permite identificar pacientes con insuficiencia cardíaca que podrían responder mejor a determinadas terapias dirigidas a modular la fibrosis cardíaca. Por tanto, PICP se perfila como un biomarcador útil para optimizar estrategias terapéuticas y avanzar en el manejo personalizado de la insuficiencia cardíaca.
- Combinación de biomarcadores para insuficiencia cardíaca de novo
Diversos estudios han mostrado que la combinación de determinados biomarcadores mejora significativamente la estratificación del riesgo en pacientes con insuficiencia cardíaca de novo. En particular, el uso conjunto de:
- Orosomucoide
- Omentina
- NT-proBNP
Permite mejorar la capacidad predictiva respecto al uso aislado de un único marcador. Esta aproximación multiparamétrica refleja diferentes mecanismos fisiopatológicos implicados en la insuficiencia cardíaca, incluyendo inflamación, metabolismo y estrés hemodinámico.
- Marcadores inflamatorios y de lesión vascular
La inflamación desempeña un papel central en la progresión de la enfermedad cardiovascular. Por ello, diversos biomarcadores inflamatorios están siendo investigados como herramientas de predicción del riesgo cardiovascular.
Entre los más relevantes se encuentran:
- Moléculas de adhesión endotelial: ICAM-1 y VCAM-1, implicadas en el reclutamiento leucocitario y en el desarrollo de la aterosclerosis.
- Citocinas proinflamatorias: TNF-α e interleucinas IL-1β, IL-6 e IL-8, que reflejan la activación del sistema inmunitario.
- Mieloperoxidasa: enzima liberada por neutrófilos asociada al estrés oxidativo y a la inestabilidad de la placa aterosclerótica.
- Lipoproteína(a): un factor genético de riesgo cardiovascular
Los estudios epidemiológicos y genéticos más recientes sugieren una asociación causal entre los niveles elevados de Lp(a), la EVA, la estenosis aórtica (EA), así como otras patologías. La mayoría de la población tiene concentraciones de Lp(a) bajas o muy bajas, pero se estima que entre el 20-25% presenta niveles mayores de 50 mg/dl, un valor que la Sociedad Europea de Aterosclerosis considera que confiere un mayor riesgo de morbimortalidad ECV.
La medición de estos marcadores puede aportar información relevante sobre el estado inflamatorio vascular y el riesgo cardiovascular global.
Tendencias actuales en diagnóstico cardiovascular

- Troponina de alta sensibilidad
Las troponinas cardíacas de alta sensibilidad se han consolidado como la herramienta fundamental para el diagnóstico temprano del infarto agudo de miocardio. Estas técnicas permiten detectar elevaciones mínimas de troponina, facilitando algoritmos diagnósticos rápidos y mejorando la toma de decisiones clínicas en los servicios de urgencias.
- Plataformas moleculares y biomarcadores
Las tecnologías ómicas (proteómica, transcriptómica y metabolómica) y las plataformas moleculares de alto rendimiento están permitiendo identificar nuevos biomarcadores circulantes relacionados con la insuficiencia cardíaca y otras patologías cardiovasculares. Estas herramientas ofrecen una visión más completa de los mecanismos fisiopatológicos y favorecen el desarrollo de nuevas estrategias diagnósticas y terapéuticas.
- Hacia la detección precoz de la atherosclerosis
Una de las principales líneas de investigación actuales se centra en la identificación de proteínas relacionadas con procesos inmunoinflamatorios que permitan detectar placas ateroscleróticas en fases subclínicas. La detección temprana de estos procesos podría facilitar intervenciones preventivas antes de la aparición de eventos cardiovasculares mayores.
