CERBA MEDIC – 08 | 26

La enfermedad de Alzheimer puede empezar a desarrollarse años antes de que los síntomas sean evidentes. Los avances en nuevos biomarcadores sanguíneos están permitiendo detectar y estudiar estos cambios de manera precoz y de forma menos invasiva.
De los nuevos marcadores sanguíneos, la pTau217, destaca por su elevada capacidad para diferenciar la enfermedad de Alzheimer en estadios precoces de otras causas de deterioro cognitivo.
¿Qué es el pTau217?
La proteína tau está presente de forma normal en las neuronas y participa en la estabilidad de los microtúbulos. En la enfermedad de Alzheimer, determinadas proteínas sufren modificaciones anómalas, entre ellas la fosforilación de la proteína tau.
El pTau217 es la proteína tau fosforilada en el aminoácido 217. Su concentración en sangre aumenta en relación con los cambios patológicos asociados al Alzheimer, especialmente con la acumulación de β-amiloide y de proteína tau, formando las típicas placas amiloides que se detectan por pruebas radiológicas de imagen.
Lo especialmente interesante es que esta proteína pTau217 puede detectarse en sangre en estadios muy precoces de la enfermedad y siendo una prueba menos invasiva que la muestra de líquido cefalorraquídeo o las técnicas de neuroimagen.
Además, la evidencia acumulada muestra que pTau217 presenta una elevada especificidad para la detección de la patología de Alzheimer, con resultados comparables a biomarcadores obtenidos mediante técnicas más complejas en determinados contextos clínicos.

pTau217 frente a pTau181: ¿por qué el 217 marca la diferencia?
El pTau181 ha sido durante años uno de los principales biomarcadores de tau estudiados en Alzheimer y continúa teniendo utilidad clínica.
Sin embargo, los estudios comparativos han mostrado una ventaja importante del pTau217: en general, presenta una mayor capacidad para identificar la patología amiloide y diferenciar la enfermedad de Alzheimer de otras enfermedades neurodegenerativas, en comparación a pTau181. La pTau217 muestra una estrecha relación con la evolución de la patología tau y el deterioro cognitivo.

Por ello, pTau217 se ha convertido en uno de los biomarcadores sanguíneos más prometedores y con mayor rendimiento para identificar la patología de Alzheimer. No obstante, los resultados deben interpretarse teniendo en cuenta el ensayo utilizado y siempre dentro del contexto clínico del paciente.

¿Qué papel juega APOE ε4?
El gen APOE participa en el metabolismo y transporte de lípidos y presenta diferentes variantes. Entre ellas, APOE ε4 es el principal factor genético asociado al riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer de aparición tardía.
Pero APOE ε4 y pTau217 aportan información diferente:
- APOE ε4 → información sobre predisposición genética
- pTau217 → información sobre cambios biológicos asociados a la enfermedad
Por tanto, ser portador de APOE ε4 no significa tener Alzheimer ni permite diagnosticar la enfermedad por sí solo. Sin embargo, conocer el genotipo APOE adquiere una relevancia adicional cuando existe un diagnóstico o una sospecha de Alzheimer para poder utilizar determinados tratamientos modificadores de la enfermedad.
Tres piezas de información que se complementan
La evaluación de la enfermedad de Alzheimer está evolucionando hacia un modelo cada vez más basado en la biología de la enfermedad:

La combinación de estas informaciones permite avanzar desde una evaluación basada únicamente en los síntomas hacia una caracterización biológica más precisa y personalizada.
Un biomarcador con creciente aplicación clínica
El desarrollo de pruebas sanguíneas basadas en pTau217 está acercando la evaluación de la patología de Alzheimer a una alternativa más accesible y menos invasiva que técnicas como el PET o la obtención de líquido cefalorraquídeo.
En 2025, la FDA autorizó el primer análisis sanguíneo destinado a ayudar en la detección de placas amiloides asociadas a la enfermedad de Alzheimer, mediante una combinación de pTau217 y β-amiloide 1-42.
La investigación continúa, pero el mensaje es claro: pTau217 se está consolidando como uno de los biomarcadores sanguíneos más prometedores en el campo del Alzheimer.
